Psicología ¿Para qué sirve?
Un típico momento de cualquier psicólogo(a) en su vida profesional, es cuando alguien le dice que n va a atención psicológica porque no está “loco(a)”. Este pequeño comentario, aunque inocente, tambiénes preocupante, porque al no saber la función de un profesional, nos perdemos la oportunidad de recibir la atención que necesitamos en un momento determinado y tener la oportunidad de contar con una mejor calidad de vida, por ende, en este artículo nos adentraremos en el mundo de la psique, las emociones, la salud mental, o sea, de la psicología.
Entonces ¿Qué es la psicología?
Es la ciencia que estudia la conducta y los procesos mentales. Estudiará la personalidad, inteligencia, emociones, funciones del cerebro, y motivación de los seres humanos, teniendo en cuenta que somos seres biopsicosociales y que tanto el aspecto interno como externo afectará de alguna forma nuestra forma de actuar y pensar.
¿Eso quiere decir que todos los psicólogos(as) hacen lo mismo?
No, una de las creencias típicas de las personas que no han tenido la oportunidad de conocer a profesionales de la psicología, es el pensar que nuestras funciones son similares a los demás colegas, cuando no lo es.
En derecho podrán conocer abogados que se especializan en el área penal, mientras que otros en el comercial. Ambos abogados, pero con conocimientos distintos, quizá muy bueno en su área, pero en la del otro colega no sería el/la mejor.
Otro ejemplo son los profesionales de la medicina, quienes después de graduarse pueden especializarse en cardiología, ginecología, neurología, dermatología, etcétera. Todos galenos, sí, pero cada uno maneja un área de conocimiento distinto al otro.
Psicología es lo mismo, todos somos profesionales de la psiquis, pero manejamos áreas distintas, por ejemplo, hay psicología escolar, psicología clínica, psicología deportiva, psicología de la salud, psicooncología, psicología industrial, y muchísimas más.
¿Quién y cuándo debe ir a psicología?
Cualquier persona sin distinción alguna puede solicitar atención psicológica. El «cuándo» depende de la persona, pues hay que tomar en cuenta que ella se sienta lista, dispuesta a asistir a la atención, con intención de cambio para “resolver” algún conflicto en especial.
En cuanto a los menores de edad, recuerden que siempre será importante que su padre, madre o adulto responsable, colaboren en el proceso de atención desde que se inicia hasta el final. Como ya se dijo en un comienzo, todo a nuestro alrededor repercute de alguna forma (positiva o negativa) en nuestra forma de pensar y/o conducta, y el primer mundo de los menores de edad, es el que formamos nosotros los adultos, a veces este mundo (los adultos) también debe de modificarse, para lograr un cambio.
Psicología y el cáncer
Un diagnóstico de cáncer es una noticia inesperada para cualquier persona y también para sus seres más cercanos. De un día para el otro hay cambios a su alrededor, el paciente y su familia entran en un nuevo proceso que incluye readaptarse en diversas áreas de su vida cotidiana, en ocasiones surgen discusiones que en otros momentos quizá hubiesen sido banales, comienzan a presentar emociones que se les dificulta comprender, algo que se creía conocer se vuelve desconocido. ¿Con qué profesional podemos contar?
Si esa persona tuviese la misma idea del individuo del comienzo del artículo, se negaría ir a psicología porque “él no está loco”, perdiendo la oportunidad de atender una situación necesaria que no solo le atañe a él, sino a su familia también. Esto no implica (obligatoriamente) que requiera un tratamiento psicológico, pero sí de atención psicológica que le ayudaría a orientarse ante este nuevo escenario.
Para ello estamos los profesionales de la psicología.
Es importante combatir algunos mitos:
L@s psicólog@s no estamos “psicoanalizando” a toda persona a quien encontremos, además el psicoanálisis es una de las tantas corrientes existentes en psicología, lo que les quiero decir es que no todo profesional de psicología son psicoanalistas, además, para ser psicoanalista se debe certificar por un instituto idóneo.
No necesariamente tiene que ir a psicología a recibir tratamientos psicológicos, pues también podemos orientarle en diversos temas.
No, los psicólogos no medicamos, tampoco tenemos poderes mágicos para resolverle la vida a quienes llegan a nosotros.
No contamos con la capacidad de leer mentes.
Afirmar que a psicología solo van las personas que están “locas” es uno de los errores más graves que comete el público desinformado, además es un término peyorativo para referirse a un grupo de personas con alguna enfermedad mental, que solo trae consigo exclusión a este grupo valioso de nuestra sociedad, que muchas veces viven ocultos por temor a ser rechazados, lo que también fomenta que no busquen ayuda de salud mental. Una persona que presente dificultad para manejar sus emociones, a quien le está costando superar un duelo por pérdida de trabajo, divorcio, enfermedad o muerte de un ser querido, o cuando presentan dificultades para mantener relaciones sociales, cuando sufre estrés constantemente, cuando un menor de edad está presentando dificultades en su colegio, cuando surgen catástrofes, etcétera. Son motivos por lo cual puedes buscar ayuda psicológica.
Lo sentimos, pero no somos amigos(as) de nuestros pacientes/clientes, nuestro trabajo es servirles y brindarles la mejor atención posible, comprendemos que, por nuestra forma de llevar nuestras funciones, a veces les confunden, pero créanme, no siempre se necesita un amigo(a), sino un(a) profesional que comprenda lo que pasamos y participe en el proceso de cambio necesario para beneficio de nuestra salud mental.
Y culminando, quiero informarle en nombre de todos(as) los (las) profesionales de la psicología que sí, somos seres humanos, nos enfadamos, nos ponemos tristes, nos reímos a carcajadas, tenemos conflictos, tenemos miedo, tenemos una vida igual que cualquier otra persona, porque nadie puede dejar de ser humano por su profesión.
¡No pierdas la oportunidad de tener una mejor calidad de vida por desconocimiento!

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