¿Por qué se cree que el cerebro del hombre y la mujer son diferentes?
Creado: 24 de julio de 2023
Modificado: 06 de agosto de 2023
En busca de las respuestas y de sustentar ideas la humanidad ha utilizado muchos medios para ello, uno de esos métodos, el cual nos enfocaremos, es la ciencia.
Mucho tiempo atrás, aunque algunas continúan arraigadas, se ha creído que existen diferencias que nos hacen inferiores/superiores a las demás personas, dentro de “las ciencias” lo podemos ver con la craneología, frenología, fisiognomía. Estas pseudociencias mantenían la idea de que el hombre blanco era superior al negro, como también que el hombre es superior a la mujer, ya que el cerebro del hombre es más grande.
Es entendible en aquel tiempo porque se basaban más en sus ideologías que en la objetividad, además no contaban con los avances tecnológicos con los cuales contamos hoy en día y el sistema riguroso que se nos exige para la elaboración de investigaciones científicas.
A pesar de los avances que hemos tenido como sociedad, se sigue con la idea de que el cerebro tiene funciones cognitivas y temperamentales distintas dependiendo de nuestro sexo, por ejemplo, el creer que los hombres son mejores en la percepción espacial y las mujeres más emocionales.
Aunque en este caso también existe explicación por el género, que no es lo mismo que sexo, y que lo abarcaremos en otra ocasión, ya que también es importante saber.
El cerebro del hombre y el de la mujere,
según las investigaciones más recientes, tienen más semejanzas que diferencias.
Una de las diferencias que podríamos mencionar es que el cerebro del hombre es 11% más grande que el de la mujer, esto no representa mayor capacidad o
habilidad, sino que evidencia la relación de la talla (los hombres tienden a
ser más altos que las mujeres) versus tamaño de órganos: un cuerpo más grande,
va a tener un cerebro de mayor tamaño.
El cerebro humano es un mundo enigmático que nos llenará, por muchos años más, de resultados fascinantes, pero ello no evita que las diversas investigaciones o comentarios de algunos(as) profesionales sean mal interpretadas. Por ejemplo, el mito de que solo usamos el 10% del cerebro cuando esto es totalmente falso. Esta idea surge, supuestamente, del libro de "Cómo ganar amigos e influir sobre las personas" escrito por Dale Carnegie (1936) que señalaba que el ser humano solo usaba el 10% de su cerebro. Algunos otros señalan al psicólogo William James quien escribió que solo usamos una pequeña parte de nuestras capacidades físicas y mentales.
Es importante mencionar que algunos neurocirujanos de los años 30, al ver que solo se activaban algunas áreas del cerebro, aseguraron que las otras permanecían “sin usar”, pero con los avances de esta ciencia, se sabe que dependiendo de lo que haga la persona se activaran distintas partes del cerebro mientras las otras permanecen en “reposo”, por ejemplo: el área del cerebro que se activa cuando dormimos se mantiene reposo cuando leemos, y viceversa.
Aunque anatómicamente el cerebro del hombre es más
grande que el de las mujeres, cuando se elimina (estadísticamente) la variación
por la altura, la diferencias son “pequeñas” o “inexistentes” (datos de
Sanchis-Segura et al., 2019).
Diversos estudios han demostrado que las
diferencias del cerebro de mujeres y hombres son pequeñas, por lo tanto, no se
puede afirmar la existencia de “cerebros femeninos” y “cerebros masculinos”,
sino que cada cerebro es singular y la variabilidad de éste no va a depender
del sexo, sino de la edad, estímulos, experiencias y/o circunstancias fisiológicas
y ambientales. (McCarthy y Konkle, 2005; Arnold, 2014, 2017)
Los estereotipos de género nos hacen ignorar las semejanzas y exagerar las diferencias, creándolas incluso cuando y donde no las hay (Sanchis-Segura, Aguirre, Cruz-Gómez, Solozano y Forn, 2018; Spencer et al., 1999).
Un estudio reciente señaló que la desigualdad de género es un factor determinante negativo en los cambios estructurales del cerebro de las mujeres (Zugman, Alliende, et al, 2023), lo que no se ve en el caso de los varones, afectando principalmente el grosor cortical del hemisferio derecho; mientras que, en los países con mayor igualdad de género no existe diferencia significativa en las estructuras cerebrales entre hombres y mujeres. Este estudio considera que es importante tomar en cuanta las neurociencias para establecer políticas de igualdad de género que favorezcan a la sociedad.
En conclusión no existe un “cerebro femenino” y otro “cerebro masculino”, por lo tanto nuestras habilidades cognitivas o nuestro temperamento no depende de nuestro sexo, sino de otras influencias incluyendo la desigualdad de género, por ello la importancia de establecer políticas que favorezcan los sectores más vulnerables.
- Hammond, C. (2013). ¿Realmente sólo usamos el 10% de nuestro cerebro? BBC Noticias
- Instituto de Neurociencias Aplicadas (s/f) ¿Solo usamos el 10% de nuestro cerebro?
- McCarthy,
M. M., & Konkle, A. T. (2005). When is a sex difference not a sex
difference? Frontiers
in Neuroendocrinology, 26(2), 85–102.
- Sanchis-Segura, C. (2020) Cerebros masculinos y femeninos. ¿Mito o realidad? Metode
- Sanchis-Segura, C., Aguirre, N., Cruz-Gómez, Á. J., Solozano, N., & Forn, C. (2018). Do gender-related stereotypes affect spatial performance? Exploring when, how and to whom using a chronometric two-choice mental rotation task. Frontiers in Psychology, 9, 1261
- Zugman, A., Alliende, L. M., Medel, V., Crossley, N.A., et (2023). La desigualdad de género a nivel de país está asociada con diferencias estructurales en los cerebros de mujeres y hombres. Editado por Deanna M. Barch, Universidad de Washington en St. Louis, Saint Louis, MO

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